jueves, 17 de octubre de 2013

Argentina 6 Estados Unidos 1


- Semifinal
- 26 de julio de 1930
- Hora de Inicio: 13:25
- Estadio: Centenario (Montevideo)
- Árbitro: John Langenus (Bélgica)
- Asistente 1: G. Vallejo Pérez (México)
- Asistente 2: A. Warnken (Chile)
- Espectadores: 50.000 (Otras fuentes: 72.886)

- Argentina: Botasso; Della Torre y Paternoster; Juan Evaristo, Monti y Orlandini; Peucelle, Scopelli, Stábile, Ferreira y Mario Evaristo. DT: F. Olázar/Tramutolo
- Estados Unidos: Douglas; Moorehouse y Wood; Gallagher, Auld y Tracy; Brown, Gonsalvez, Patenaude, Florie y McGhee. DT: Bob Millar

Goles:

- PT: 20' Monti (1-0).
- ST: 11' Peucelle (2-0), 24' Stábile (3-0), 35' Peucelle (4-0), 40' Peucelle (5-0), 42' Stábile (6-0) y 43' Brown (6-1).

Argentina, finalista del primer Mundial de la historia.

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"(...) Seis a uno fue el resultado que Argentina infligió a los Estados Unidos, que no había dudado en construir la base de su equipo alrededor de varios veteranos profesionales escoceses -entre ellos destacaban Wood, Gallacher, Brown y MacGhee-, volviendo a utilizar una fórmula que había dado un resultado excelente ante Bélgica en la fase de clasificación. Los belgas, no se conoce por qué razones, se habían privado voluntariamente de sus dos mejores elementos, Bastin y Van Halme, pero ante Argentina al completo los norteamericanos no podían pensar en la victoria. Un gol de Monti abrió el camino hacia la red del portero Douglas; camino que Scopelli, Stábile (2) y Peucelle (2) aprovecharon para redondear el resultado hasta media docena de goles. El extremo escocés James Brown marcó el gol del honor del equipo yanqui."


Enciclopedia Mundial del Fútbol, Tomo 1, Océano Viscontea, Barcelona, 1981.


Estados Unidos:  Bob Millar (entrenador), desconocido, Jimmy Gallagher, Alexander Wood, Jimmy Douglas, 
George Moorhouse, Ralph Tracy, Andy Auld, desconocido; 
Jim Brown, Billy Gonsalves, Bert Patenaude, Tom Florie, Bart McGhee 
(www.fifa.com)


Gol argentino (Los Mundiales de Fútbol y la Copa '82)


Luis Monti pelea por la posesión de la pelota (www.fifa.com)

"Los jugadores británicos que llevaron la casaca de Estados Unidos en este capítulo inicial de la Copa del Mundo conocían una sola versión del fútbol: el que por ese entonces se imponía en Inglaterra y Escocia y que, por lo menos en Europa, no tenía rivales. Estaba basado en el dogma de que la pelota corre más rápido que los hombres, sin importar demasiado la forma en que se la dominara. Hacía falta fuerza para impulsarla y potencia para dominar en los choques al adversario cuando dos cabezas o dos piernas llegaban al mismo tiempo en busca del balón.
Ante esos rústicos adversarios, los argentinos pasaron una tarde sumamente tranquila y los espectadores no tuvieron ni la menos posibilidad de alimentar una sospecha de posible derrota. La delantera, integrada esa tarde por Peucelle, Scopelli, Stábile, Ferreira y Mario Evaristo pudo desplegar todo el repertorio de lujos, como para competir con la exhibición que los uruguayos habían realizado contra los rumanos.
Mientras tanto, en el arco, Angel Bossio 'La Maravilla Elástica', había sido reemplazado por Juan Botasso 'Cortina Metálica'. Pero los norteamericanos no procuraron muchas oportunidades de comprobar lo adecuado del cambio.


Otro de los goles de la selección (Los Mundiales de Fútbol y la Copa '82)


El portero Jimmy Douglas detiene el balón
 acompañado (se cree) por George Moorehouse (www.soccerball.word.com)



Despeje de Botasso con sus puños (www.caracol.com.co)

En cuanto a Monti, la paz del ambiente le permitió cultivar su nueva personalidad de jugador respetuoso de las reglas sin necesidad de mayores compromisos. El árbitro belga Langenus no tuvo oportunidad de cobrarle una sola infracción. Aunque no existen estadísticas confiables al respecto, puede jurarse que fue la primera ocasión en la carrera de Monti en que ocurría tal cosa.
Las tribunas llenas del Estadio Centenario -fue la segunda recaudación del torneo- se resignaron prontamente a lo inevitable y se mantuvieron en calma.
Al fin y al cabo, una final entre uruguayos y argentinos constituía el único desenlace lógico y digno de una Copa del Mundo que podía tener el torneo.
(Sin embargo) los seis goles argentinos frente a los Estados Unidos fueron un regalo envenenado. Porque los comentarios eufóricos de algunos diarios del país de los vencedores alimentaron una falsa euforia y exacerbaron el deseo de victoria de todo el pueblo uruguayo."

Los Mundiales de Fútbol y la Copa '82 (España - 1981/2, ¿Editorial?)


James Douglas sufre uno de los 6 goles argentinos
 (Fotografía de Bob Thomas, Popperphoto, Getty Images, www.fifa.com)


Stábile anota el sexto gol argentino (¿Fuente?)


"Semifinales: Siguen las goleadas

Un sorteo determinó el fixture: Argentina ante Estados Unidos y Uruguay con Yugoslavia. En los dos cotejos, por mera coincidencia, se registró el mismo tanteador (6-1) favorable a los rioplatenses. Como un sino del destino enfilándolos para la gran final.
(...) En el conjunto argentino se destacó Manuel 'Nolo' Ferreira, un auténtico organizador, quien exprimió al máximo la capacidad de filtración de Stábile y del puntero izquierdo Mario Evaristo.
La defensa no tuvo mayores problemas con Paternoster y Orlandini, como los puntos más altos en tecnicismo, y el empuje característico de Monti y Juan Evaristo, la seguridad defensiva de Botasso en el arco, y Della Torre ('Pechito'), como zaguero central. Scopelli, muy trabajador, y Peucelle, habilidoso y movedizo, completaron la formación argentina, que respondió a todas las expectativas con sus mejores armas."

Desde 1893 hasta 1981 Toda la historia de la Selección Argentina (GAM, Buenos Aires, 1980/1)

Libro del Fútbol, Tomo 1, Editorial Abril, Buenos Aires, 1974



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