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domingo, 10 de noviembre de 2013

Argentina dijo no


Entre Mundiales (1934-1938)

Por esos años, Uruguay y Brasil seguían siendo los principales adversarios del equipo nacional. Ante los "Charrúas" disputó 14 encuentros, con 7 victorias, 3 empates y 4 caídas. Frente a los brasileños solo fueron dos partidos, ambos con victorias argentinas. Esta superioridad tuvo su correlato en los Campeonatos Sudamericanos: 1 título (1937) y un segundo puesto (1935). Le siguieron Uruguay (3º y 1º) y Brasil (2º y una ausencia).

Veamos el análisis de la época expuesto en "ABC de los Mundiales", de la revista Olé:

"Venía bien la década del 30, pero con el título del Sudamericano de 1937 arrancó una época de oro, ya que se ganó además en 1941, 1945, 1946 y 1947. Mandaba, por encima de Uruguay y Brasil. En los partidos más cercanos al Mundial, la Selección andaba hecha un violín. El equipo del 37 formaba con Estrada o Bello; Tarrío e Iribarren; Antonio Sastre, Minella o Lazzatti y Celestino Martínez; Peucelle o Guaita, Varallo o De la Mata, Bernabé Ferreyra o Zozaya o Varallo, Scopelli o Cherro o Peucelle y Enrique García. Además se destacaban Rongo (jugó más que Bernabé) y el ala izquierda Moreno-Pedernera en River; Maril, Borgnia, Sarlanga, Gandulla y Emeal, el quinteto de Ferro. De 9 se podía elegir también a Masantonio o Cosso; de 10 a Moreno, Gandulla, Baldonedo, Cherro; de 11 a Pedernera (después fue 9), Pellegrina o Emeal."



ABC de los Mundiales (Olé)



Grandes Figuras de la Época



Sebastian Gualco (San Lorenzo de Almagro), uno de los mejores
 arqueros de la historia del fútbol argentino. Tenía 26 años en 1938


  
Antonio Sastre (Independiente, 27 años en 1938). La AFA 
lo consideró el jugador más completo del siglo XX.  Brilló también 
en el San Pablo (Brasil). Fue Campeón Sudamericano en 1937


Ernesto Lazzatti (Boca Juniors, 23 años en 1938)
Gran organizador del juego, se destacó en el 
fútbol argentino por más de una década


  
Herminio Masantonio (Huracán, 28 años en 1938)
Con la selección hizo 21 goles en 19 partidos (prom 1,10 p/p)
Tercer máximo goleador de la historia en los torneos locales


 
Vicente "Capote"De la Mata (Independiente, 20 años en 1938) 
De gran habilidad, dos goles suyos a Brasil le dieron
 a la selección el Campeonato Sudamericano de 1937


Adolfo Pedernera (River Plate, 20 años en 1938).  Debutó en 
1ra.  División  a los 16.  Uno de los más grandes cracks nacionales


José Manuel Moreno (River Plate, 22 años en 1938)
El primer genio de nuestro fútbol fue considerado el mejor jugador
 de Sudamérica de la primera mitad del Siglo XX


Enrique García, el "Chueco" (Racing Club, 26 años en 1938)
Veloz y de extraordinaria habilidad, fue campeón Sudamericano en 1937


Bernabé Ferreyra, el "Mortero de Rufino"
 (Tigre/River Plate, 29 años en 1938)
Marcó 202 goles en 197 partidos oficiales en Primera. 
Campeón Sudamericano en 1937. El Libro del Fútbol lo define así: 
"Excepcional potencia y puntería en el remate. Gran pique, 
veloz en carrera. Fuerte, valiente hasta la temeridad. 
Inteligencia para mostrarse a los compañeros y sentido de la
 oportunidad para ir a buscar los pases en cortada. Goleador nato."


 Carlos Peucelle (River Plate, 30 años en 1938). Campeón 
Sudamericano en 1929 y 1937.  Sub-Campeón Mundial en
 1930, marcó dos goles en la semifinal y uno en la final



"Los países latinoamericanos tenían serias dudas sobre su viaje a Francia (...). La Argentina se negó en principio, porque habiendo postulado su candidatura para servir como sede de este torneo en el Congreso de la FIFA celebrado en 1936 con motivo de las Olimpíadas de Berlín, fue preferida la designación de Francia, el país de Jules Rimet, en ese entonces en la plenitud de su poder como presidente del organismo.
Poco tiempo después cambió su decisión, pero al mismo tiempo solicitó que se la eximiera de participar en las eliminatorias para ganar una plaza, teniendo en cuenta sus antecedentes. Como esa solicitud fue denegada, los dirigentes optaron definitivamente por no participar. La afición argentina, que esperaba pacientemente poder demostrar en el escenario mundialista la potencialidad de su fútbol, se sintió muy decepcionada, y una multitud indignada agredió a los dirigentes que habían votado por quedarse en casa. Pero la negativa era firme y Argentina no apareció por París".

Los Mundiales de Fútbol y España 82




Las fotografías de Gualco, Sastre y De la Mata pertenecen a la revista El Gráfico.
Lazzatti: www.Ole.com.ar
B. Ferreyra: www.periodicoparatodos.com.ar
Resto de los jugadores: s/d


viernes, 1 de noviembre de 2013

Un equipo amateur



Sudamérica: Ausencias y equipos de segunda línea


"Los uruguayos, poseedores de la Copa, no habían curado su resentimiento por el boicot europeo a la primera edición, y no pensaban avalar el torneo. Sin duda, con su ausencia, el vencedor podría llamarse el campeón de la Copa, pero quedarían muchas dudas sobre si podría considerarse el mejor del mundo.

Tampoco podría decirse que la Argentina iba a estar presente en la plenitud de su formidable potencia futbolística. Ni siquiera en una mínima parte. La aparición del profesionalismo había dividido su fútbol, y la FIFA mantenía el reconocimineto del sector incomparablemente más débil. De esa manera se eliminaba un adversario de riesgo con la apariencia de legalidad. La Argentina concurrió con una representación formada por jugadores provincianos complementados por algunos pertenencientes a instituciones de tercera línea. El finalista de las Olimpíadas de 1928 y del Mundial 1930 se anotaba con una presencia simbólica.


Los jugadores argentinos se someten a la revisación médica obligatoria 
antes de embarcarse rumbo a Italia (ABC de los Mundiales - Olé)


Solamente quedaba Brasil para representar a la América del Sur, porque también Chile se había negado. En el gigantesco país recién comenzaba a vivirse el proceso gracias al cual el fútbol dejaría de ser una curiosidad de minorías europeas para convertirse en una pasión nacional de dimensiones nunca vistas. En el seleccionado que asumió la representación en 1934, convivían por primera vez jóvenes pudientes con humildes muchachos de color, que comenzaban a intuir que serían ellos quienes revolucionarían el juego en ese país."

Los Mundiales de Fútbol y la Copa '82


"Entre los equipos aspirantes a la victoria había que registrar una notable ausencia, la de Uruguay, poseedor del título, que oficialmente quiso devolver a Italia la moneda de la abstención de cuatro años antes, aunque en realidad la explicación tenía unos fundamentos más sólidos: el rechazo al régimen fascista y a la utilización política del evento.
Hubo que lamentar también las medias abstenciones, a nivel de calidad, de Argentina, que envió un equipo aficionado, y Brasil, que delegó su representación a una mayoría de jugadores de segunda fila.


Por intermedio del diario La Razón, el plantel argentino le envió 
al público una carta donde prometía "corresponder en el campo de
 la lucha a la simpatía y a la confianza con que nos acompañan
 espiritualmente". La misiva está fechada casi un mes antes
 del partido ante Suecia (ABC de los Mundiales - Olé)


En cambio, todos los grandes del fútbol europeo estuvieron presentes, excepción hecha de los británicos, que todavía prefirieron no mezclarse con sus 'alumnos' del resto del mundo, faltó también, como ya hemos comentado, Yugoslavia (eliminado en la fase preliminar).
Pero a Italia concurrieron el famoso Wunderteam (literalmente 'equipo maravilloso') austríaco, privado del célebre portero Rudi Hiden, pero con la presencia del llamado 'Mozart del fútbol', Matías Sindelar; el equipo español, con Regueiro, Lángara, Gorostiza y el mundialmente famoso Ricardo Zamora; Hungría, con Sarosi, Toldi y Strenberg; Alemania, con Szepan y Conen; Checoslovaquia, con Svoboda, Nejedly y el gran rival de Zamora en los favores del público, el meta Planicka; Holanda, con Backuys y Smit; Suiza con Sechehaye, Minelli y el goleador Abbegglen III; Bélgica con Voorhoof; e Italia, que, junto a sus figuras autóctonas, Meazza, Monzeglio, Ferrari y Combi, alinearía el refuerzo de cuatro oriundos argentinos: Monti, Orsi, Guaita y De María.
Por cierto que Luis Monti tuvo que marchar de la Argentina, tras la final de la primera Copa del Mundo, acusado de un intencionado bajo rendimiento. Al igual que otros jugadores argentinos, fue víctima de la excitación de los aficionados, que tardaron en conformarse. Así, Luis Monti fue despedido de San Lorenzo, su club, y obligado a colgar las botas. Después de dos años de inactividad y de haber caído en el olvido, en 1932 emigró a Italia fichado por la Juventus, debido a la insistencia de su cuerpo técnico."

Enciclopedia Mundial del Fútbol, Tomo 1.


La delegación, compuesta por jugadores, dirigentes, allegados
 y periodistas,  posa para la foto a bordo del Neptunia,
 barco en el que se cruzó el Atlántico (ABC de los Mundiales - Olé)


"El Mundial de 1934, desarrollado en la Italia del fascista Benito Mussolini, había concluido el día anterior. Algunos diarios locales destacaban en sus títulos: 'Monti, un fenómeno imparable'. Otros apelaban a una frase distinta: 'El terrible Monti'. El dueño de los elogios era Monti, Luis, el del físico imponente que derivó en el seudónimo 'Doble Ancho'. No hay ningún error: Luis 'Doble Ancho' Monti. El capitán de Argentina en Uruguay, en 1930. El hombre que se distinguía por la garra, el coraje, la personalidad, el toque justo y el buen remate desde afuera del área. El '5' que había quedado en el medio de las críticas acusado de temeroso en aquella final tan especial que acabó en derrota por 4 a 2. Ese señor gozaba la revancha: era campeón del mundo y a la vez el único futbolista en la historia en protagonizar dos finales con selecciones distintas.

Vaya paradoja: Monti llegó al cielo de la pelota jugando para Italia, para una selección que capturó a otros argentinos de primer nivel, como Raimundo Orsi, Enrique Guaita y Atilio DeMaría. 'Doble Ancho' emigró después del mundial de 1930, igual que Guillermo Stábile y tantos otros. Eso sí, vale una aclaración: 'El Filtrador' aceptó la travesura europea y la aprovechó. Mejoró su economía, fortaleció su matrimonio con Orfila Gropo y fue padre por primera vez (sólo Yolanda nació allá; el segundo de sus chicos, Guillermo, fue tan argentino como él). Stábile, de todas maneras, no negociaba un ítem: no le interesaba otra camiseta que fuese la celeste y blanca. Por eso no aceptó nacionalizarse.

Lo lamentable, en definitiva, fue que aquí se fabricaba talento para que lo saborearan afuera. A esa altura, en la Argentina el fútbol ya era profesional desde hacía tres años, desde 1931. Pero caminando contra la lógica, a nivel de selección se dieron varios pasos atrás. La Liga Argentina (la flamante profesional) resolvió no asistir al Mundial de 1934 por dos motivos esenciales:
1) Los jugadores pasarían casi tres meses alejados del país, entre otras cosas porque mucho  de ese tiempo lo consumía la travesía en barco para cruzar el Atlántico. Entonces, como en esa época las recaudaciones eran suculentas, antes que nada estaba el campeonato local.
2) Fue una represalia contra Italia, por haberse llevado a varias figuras.

Como la Asociación Amateur permanecía afiliada a la FIFA, Argentina se presentó con un plantel de aficionados, constituido en su mayoría por futbolistas del interior del país. Ese equipo, como se esperaba, tuvo poca vida. Un partido, apenas un partido, sirvió para el debut y la despedida. Fue ante Suecia. Fue caída por 3 a 2. Fue eliminación.

Fue una pena. Es que dos meses después de la final, en agosto, Argentina venció a Uruguay en la cancha de Independiente por 1 a 0. Jugaban en ese equipo Varallo, Peucelle y los inolvidables Victorio Spinetto, Antonio Sastre y José María Minella, por citar apenas algunos cracks. Ellos deberían haber sido los representantes en Italia. Pero no: en aquel amistoso lucieron una camiseta blanca, con cuello verde y las iniciales de la Liga Argentina de Fútbol...Las prioridades pasaban por otro lado.

Lo cierto es que la dilapidada oportunidad de ratificar el poderío mundial derivó en la creación de la Asociación del Fútbol Argentino, la AFA. Fue ese mismo 1934, en noviembre.
Sin embargo, nada cambió. Argentina tampoco asistió a los tres mundiales siguientes. ¿Las razones? Extrafutbolísitcas. No había otra explicación. Jugadores con clase sobraban."



Argentina Mundial - Historia de la Selección: 1902-2002 (AAVV - Clarín - 2002)




El plantel en el barco (imagen perteneciente a "Argentina en los Mundiales" -Facebook-)


Desembarco en Nápoles del equipo argentino
(El Gráfico y el Mundial nro. 14, junio de 1978)